¿Es el colesterol tan malo como te han dicho? ¿O el problema radica de las calorías que consumes de más? Quizás ¿Es la resistencia a la insulina el verdadero problema?
Son muchas las hipótesis que abras escuchado acerca del origen de diversas enfermedades como las cardiovasculares por ejemplo. A cierta edad incluso te indican consumir determinados medicamentos para prevenir padecer estas enfermedades.
Uno de los objetivos de estos medicamentos es controlar tus niveles de colesterol. La mayoría de los profesionales apunta a que debes reducir el colesterol LDL o también conocido como colesterol malo. Pero, ¿Qué tan cierto es esto?
De acuerdo, a ciertos científicos este enfoque quizás no es el correcto, pues el verdadero enemigo no es el colesterol o la cantidad de calorías que consumes. Muchos apuntan a la resistencia a la insulina y el origen y la calidad de dichas calorías. Si es así entonces, ¿Cuál es el verdadero enemigo?

Los medicamentos vs un mejor estilo de vida contra el colesterol LDL
Medicamentos como las estatinas son recetados como la solución para que logres reducir tus niveles de colesterol malo o LDL. Sin embargo, la duda real es si de verdad un medicamento puede lograr más que mejorar y optar por hábitos de vida saludables. Pues aunque tienen muchos defensores estos medicamentos no son garantía de que tengas menos riesgos.
Además, en muchos estudios se ha comprobado que los beneficios que te ofrecen las estatinas son bastante exagerados. Inclusive, se tiene un riesgo mayor a los ECV, subestimando los riesgos que pueden tener el consumo de estatinas en tu salud.
Lo que da como resultado que a pesar de los grandes esfuerzos para crear medicamentos que reduzcan el colesterol LDL, no hay una evidencia sólida de la mortalidad o incidencia del mismo. Por el contrario ocurre con la alimentación, en donde se recomienda seguir una dieta mediterránea como prevención o tratamiento para combatir las enfermedades cardiovasculares.
De acuerdo a varios estudios realizados las personas que optaron por seguir esta dieta mejorar su alimentación y estilo de vida arrojo resultados bastante interesantes. Es decir, que como tratamiento secundario, ayuda a prevenir el infarto de miocardio recurrente y la mortalidad por cualquier causa. En cuanto a la reducción de colesterol LDL mostro resultados más positivos que en aquellas personas que únicamente consumen medicamentos.
Entonces, ¿Son las calorías las responsables de las enfermedades?
Entre las enfermedades con mayor mortalidad en la actualidad del planeta se encuentran las enfermedades crónicas no transmisibles. Las estadísticas son tan impresionantes que incluso superan a enfermedades como el VIH, enfermedades metabólicas y el tabaco. Lo cual representa la mayoría de las muertes anuales en el mundo actual.
La epidemia de la obesidad es una de las más atacadas y a la que más se culpa del desarrollo de este tipo de enfermedades. El consumo de las calorías y la sobre alimentación son cartas que siempre están sobre la mesa. Sin embargo, aunque enfermedades como la obesidad y la diabetes están relacionadas no es concordante culparlas.
Pues hay poblaciones en diversos países que son diabéticas sin tener obesidad y otras que padecen de obesidad pero no de diabetes. Esto puede explicarse de diferentes maneras:
- Para empezar la diabetes es una enfermedad que tiene mayor longevidad que la obesidad.
- La mayoría de las personas que padecen de diabetes tiene algún tipo de enfermedad metabólica.
- Pero, esto no ocurre en algunos pacientes que padecen de obesidad mórbida, los cuales hasta pueden tener periodos de vida normales.
Es decir, que la obesidad y el equilibrio calórico no pueden explicar el aumento de las enfermedades no transmisibles en la actualidad. A pesar de que la obesidad si es un marcador en ciertas patologías no es el causante. Pues personas con peso normal, también, presentan síndrome metabólico. Lo que quiere decir que el pensamiento de que las calorías son las responsables de ciertas enfermedades esta sesgado.
Pues este se va en contra de los alimentos ricos en grasa que en muchos casos pueden servir como protectores frente a la obesidad y enfermedades del síndrome metabólico. No obstante, se apoya que consumas alimentos como los que contienen azucares añadidos, almidones refinados. Los cuales no solo te perjudican, estas calorías también, afectan el incremento de tu peso.
Entonces, ¿Si en vez de responsabilizar a el consumo de calorías se invirtiera en concientizar a las personas en mejorar su estilo de vida? De esta forma se lograría revertir muchos daños ocasionados por alimentos procesados. Alentar a las personas a consumir alimentos no procesados para mejorar su salud y evitar los altos niveles de colesterol y padecer de resistencia a la insulina.

¿Es la resistencia a la insulina es el verdadero enemigo?
Tanto la reducción de colesterol LDL o colesterol malo, como las calorías o el índice de masa corporal son inconsistentes y equivocados. No porque no tengan parte de responsabilidad, sino porque se ataca de una manera errada. Entonces, ¿Cuáles son los factores de riesgos que debes tomar en cuenta? un factor de riesgo que está relacionado con la obesidad, la diabetes tipo 2 y los ECV es la resistencia a la insulina.
De hecho, es la resistencia a la insulina la causante principal de enfermedades metabólicas. Pues de acuerdo, a varios estudios son las personas con resistencia a la insulina las más propensas a padecer enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, otros estudios afirman que si corriges la resistencia a la insulina a tiempo, puedes reducir tus riesgos a padecer diversos tipos de enfermedades.
Pero, ¿Qué debes hacer para combatir la resistencia a la insulina?
Antes que nada es importante que tengas asesoría médica pues diversos medicamentos como la metformina mejoran notablemente la sensibilidad a la insulina. Además, mejorar tu estilo de vida adoptando hábitos de alimentación en los que consumas alimentos que te ayuden a la prevención de este tipo de enfermedades también es ideal.
Por ello, la dieta mediterránea con alimentos altos en grasas saludables omega 3 y bajo en índice glucémico es la clave. Además, del buen descanso con una hidratación adecuada y ejercicio físico. Son pequeñas cosas que pueden hacer grandes cambios y mejorar tu salud.
Resistencia a la insulina dieta
Además, de los medicamentos y demás cuidados que debes tener si padeces de resistencia a la insulina, la alimentación siempre es clave. A parte de una rutina de ejercicio adecuada, en la dieta debes restringir el consumo de los hidratos de carbono más no eliminarlos. Por ende, el 50% de las calorías que consumas a diario debes aportarlas de hidratos de carbono.
Es decir, que el aporte que debas recibir de hidratos de carbono en tu dieta será acorde al objetivo nutricional en cada caso. Asimismo, elegir los hidratos de carbono adecuados para tu consumo también, es fundamental. Gracias a que ciertos hidratos de carbono demoran en ser digeridos, el aumento de las glucemias en tu sangre es menor.
De manera que, no se recomienda la eliminación de los hidratos de carbono de tu dieta ya que podrías ocasionar una hipoglicemia. Más aún, si eres un paciente que consume medicamentos para reducir la glucemia en la sangre. Por ello, es importante saber elegir de manera adecuada los hidratos de carbono que desees consumir en tu dieta.
Entre los alimentos permitidos durante la dieta de la resistencia a la insulina puedes encontrar:
- Arvejas.
- Quínoa.
- Cereales como por ejemplo, el arroz.
- Avena.
- Fideos.
- Choclos.
- Cuscús.
- Galletas de soda, agua o salvado.
- Habas.
- Pan.
- Lácteos como la leche, el yogurt, entre otros, siempre y cuando estos no contengan azúcar y sean light.
- Verduras como por ejemplo, el brócoli, coliflor, alcachofa, berenjenas, zanahorias, cebolla, tomate, betarraga, entre otros.
- Frutas como las manzanas, las bayas, los melocotones, los duraznos, los plátanos, las uvas, entre otros.
Las proteínas y las grasas en la dieta de la resistencia a la insulina
Por otro lado, en cuanto a las grasas se recomienda que consumas grasas saludables e insaturadas. Pues estas no solo son una mejor opción, también, no intervienen en los procesos relacionados con la resistencia a la insulina. A parte de aprender a elegir los carbohidratos adecuados, es importante que tus comidas sean mixtas. Es decir, que mantengas un equilibrio y una buena ingesta de alimentos.
De forma que, no solo por la ingesta de hidratos de carbono se retrasa la digestión para quitar la presión del páncreas, otros alimentos también te pueden beneficiar. Carnes como los pescados ricos en omega 3 son ideales para obtener grasas saludables. Por ello, el salmón, la trucha, las sardinas, el arenque entre otros puedes integrarlos a tu dieta.
Asimismo, las aves de corral como el pavo, las pechugas de pollo y la gallina son ideales para tu dieta. Se recomienda que antes de comerla luego de cocinarla puedes quitarle la piel, pues la piel de las aves tiene más grasa que la carne.
Otras proteínas magras que puedes integrar son las chuletas, el lomo de cerdo, las piernas de cordero, entre otras. Entre las proteínas de origen vegetal que también, son aptas para tu dieta se encuentran las legumbres, el tofu, la soja, los frijoles, entre otros.
Los ácidos grasos omega 3
Los frutos secos, como las nueces y las semillas, también te proporcionan una digestión lenta. Además, de proporcionarte ácidos grasos esenciales los cuales son beneficiosos para tu salud. No obstante, aunque los frutos secos son saludables, debes consumirlos con precaución ya que son altos en calorías. De forma que, debes consumirlo en porciones adecuadas para que no tengas calorías de más en tu dieta.
Por otro lado, algunas mantequillas de frutos secos y semillas, pueden contener sodio y azucares añadidos. Pues además, de aumentar las calorías disminuyen los valores nutricionales que pueden ofrecerte la mantequilla de frutos secos o los mismos frutos secos.
Siendo así, es recomendable que optes por opciones de producción ecológica que no tengan sodio y azucares añadidos. El aceite de oliva, las aceitunas y el aguacate son ideales para integrarlos en tu dieta, no solo son saludables, son ricos en omega 3 y benefician tu organismo.
Alimentos prohibidos para resistencia a la insulina
Entre los alimentos que debes eliminar si padeces de resistencia a la insulina, se encuentran aquellos que incrementan la glucemia en tu sangre. Pues si sigues algún tratamiento, dichos alimentos podrían interferir en el tratamiento y perjudicar tu salud. Por ello, estos son los alimentos que deberías evitar:
- Cereales.
- Golosinas como las galletas y los dulces.
- Azúcar refinada.
- Alcohol.
- Miel.
- Pasteles.
- Bollería industrial.
- Saborizantes de leche como por ejemplo, cola cao, o el milo.
- Mermeladas.
- Manjar.
En general, todos los alimentos ricos en azúcar y harinas refinadas debes eliminarlo de tu dieta para la resistencia a la insulina. Pues estos son los responsables del aumento de la glucemia en tu sangre.
Ejercicios físicos para combatir la resistencia a la insulina
No es solo un cambio en tu alimentación, en dicho cambio, también, debes incluir la actividad física. Se recomienda unos 30 minutos de ejercicio físico unas cuatro veces por semana para que logres reducir la resistencia a la insulina. Y no te preocupes, no debes realizar una rutina excesiva. Tan solo con salir a caminar, trotar, correr, andar en bicicleta o realizar cualquier otro deporte ya es válido.
En otros casos puedes realizar unos 15 minutos diarios de actividades moderadas a intensas lo cual también, genera grandes resultados. Con ello no solo logras alargar la esperanza de vida, también, mejoras tu salud en general. Veras que con tan solo cambiar y mejorar tus hábitos lograrás grandes cambios en tu salud.

Metformina para resistencia a la insulina
En muchos casos los médicos recetan la mertformina o por su nombre comercial Glucophage que es un medicamento utilizado para combatir la diabetes. Este trabaja en reducir la producción de glucosa en el hígado y a su vez, incrementa la sensibilidad de insulina en tus células. Aunque este logra reducir los niveles de glucosa en tu sangre, no logra tratar las causas subyacentes de la resistencia a la insulina.
La metformina si bien es un medicamento que se utiliza para la diabetes tipo 2, también, es utilizada como tratamiento para la resistencia a la insulina. Esta aumenta los niveles de AMPK lo cual lleva a la translocación del transportador GLUT-4. Esto ocasiona un incremento de la captación muscular para la glucosa en tu organismo. Asimismo, reduce la producción hepática de la misma.
Por otro lado, reduce diferentes parámetros proinflamatorios los cuales son alterados frente a la resistencia a la insulina. La metformina tiene una reacción adversa presentando intolerancia digestiva. Es un medicamento contraindicado en casos donde el clearence de creatina es de <30 ml/min. Aunque este es un medicamento indicado para pacientes con diabetes mellitus, utilizado en otros padecimientos es controversial.
Por ello, de acuerdo a tu caso y tu estado de salud es que este medicamento puede o no indicarse. No obstante, en pacientes no diabéticos se han demostrado diversos beneficios clínicos logrados con el consumo de la metformina. Uno de ellos es la prevención de diabetes mellitus tipo 2 en prediabeticos.
En objetivos intermedios, se logra una mejoría en parámetros inflamatorios, glucemia, niveles de transaminasas y lípidos sanguíneos. En casos de síndrome de ovarios poliquísticos logra el riesgo de OHSS, disminuye tus niveles de andrógenos y aumenta la posibilidad de embarazos.
Cabe resaltar, que el consume de este medicamento debe ser bajo supervisión médica y de acuerdo a tu estado de salud. Pues no es recomendable en todos los casos por sus efectos controversiales frente a otras patologías de salud.
Entonces, es la resistencia a la insulina la responsable de muchas enfermedades metabólicas. No solo es el colesterol alto y un descontrol en las calorías de tu dieta lo que podrían ocasionar ciertos trastornos. Aunque ciertamente malos hábitos de vida y de alimentación si afectan tu salud, estos derivan en otros problemas.
Dichos problemas son los que originan la resistencia a la insulina la cual, desencadena en tu organismo un sinfín de enfermedades. Es así, como una reacción en cadena por malos hábitos de vida puede dañar y perjudicar tu organismo. Lo cual origina diferentes patologías.
Aunque medicamentos como la metformina no trata en si las causas subyacentes de la resistencia a la insulina, si ayudan a reducir la glucosa en tu sangre. Son hábitos saludables, como una buena alimentación y ejercicio los que pueden ser de gran ayuda.
No solo para mejorar la resistencia a la insulina, también, para mejorar tus niveles de colesterol. De forma que, con una alimentación balanceada logres consumir de forma adecuada las calorías necesarias para tu organismo. Así lograras controlar y hasta revertir una resistencia a la insulina.
