¿Habías escuchado acerca de la relación de los derivados lácteos y la leche con el cáncer de mama? Recientemente de acuerdo a ciertos estudios puedes elevar el riesgo a padecer cáncer de mama por el consumo de leche. Pero ¿Es esto cierto? Y si es así ¿A qué se debe este efecto en tu organismo?
Aunque existe un debate y ciertas investigaciones sobre el tema, siguen las contradicciones acerca de la leche y el cáncer. Entonces, ¿Son o no infundadas las dudas acerca del consumo de leche y un mayor riesgo a padecer cáncer de mama? Descubre la relación de las hormonas con la leche y como estas influyen en tu organismo y tu salud.
La leche aumenta el riesgo de cáncer de mama
De acuerdo, a la investigación de la Universidad de Salud de Loma Linda en Estados Unidos por el investigador Gary Fraser, existe una relación entre la leche y el cáncer. El estudio tiene suficientes pruebas que indican que el consumo de leche así sea moderado puede incrementar hasta un 80% el riesgo a padecer cáncer de mama. Con un consumo de ¼ o 1/3 taza de leche diaria en suficiente para que tu riesgo al cáncer de mama aumenten un 30%.

En el caso de que el consumo sea de 1 taza diaria el riesgo se incrementa un 50%. Y si hablamos de 2 o 3 tazas de leche al día tus riesgos pueden aumentar hasta un 80%. Aunque en Estados Unidos se recomienda consumir 3 tazas de leche al día, debido a este estudio, se deben evaluar dichas recomendaciones. La hormona de estrógenos presente en todas las mujeres, tiene la capacidad de promover el crecimiento celular en las mamas.
De la misma manera ocurre con las células cancerígenas del cáncer de mama, que son receptoras de hormonas positivas. Los estrógenos son producidos y almacenados en tus células grasas. Esto se toma en cuenta debido a que la mayoría de los investigadores cree que los lácteos que se consumen en Estados Unidos y los países occidentales contienen demasiadas hormonas. Las mismas se almacenan en los depósitos de grasa de las vacas.
Pues son ricos en estrógenos y progesterona ya que provienen de vacas que cuando producen la leche se encuentran embarazadas. Por ello, es posible que aquellos lácteos con bajo contenido graso contengan niveles más bajos de hormonas. Pues al eliminarse la mayor parte de las grasas también, se reducen los niveles de estrógenos y progesterona.
Algunos investigadores creen que es el consumo de leche y sus derivados lácteos con altos niveles de grasa lo que aumenta el riesgo de cáncer de mama. Pues esto supone unos niveles elevados de hormonas sexuales en la leche lo cual pondría en mayor riesgo a las mujeres que consumen leche con una mayor regularidad diaria.
Aunque el mismo estudio sugiere los beneficios nutricionales sobre la leche, aun se debe realizar una mayor investigación. De modo que, se pueda esclarecer y detallar mejor cual es la verdadera relación de la leche y el cáncer de mama. El mismo estudio sugiere el consumo de otro tipo de leches y si se consume la leche de vaca que sea orgánica y son grasa.
¿Cómo se llegó hasta esta conclusión sobre la leche y el cáncer de mama?
En el estudio realizado por la Universidad de Salud Loma Linda en Estados Unidos, se evaluaron por lo menos a 53.000 mil mujeres que se les hizo seguimiento unos 8 años. Al principio estas mujeres estaban sanas y no tenían cáncer, y se evaluó el consumo de alimentos por medio de cuestionarios. Estos cuestionaros además, de datos de alimentación, tenían antecedentes familiares, estilo de vida y consumo de medicamentos.
Así como también, se tomaron en cuenta factores reproductivos, el consumo de anticonceptivos y si estuvieron espuertas a tratamientos hormonales. Los cuestionarios eran bastante completos y exigían detalles del consumo de lácteos y leche. Además, también, preguntaban la frecuencia en los que consumieron los productos lácteos durante el año anterior.
El tamaño de la porción, los tipos de productos lácteos que consumieron, la cantidad de grasa que contenían los productos lácteos. Si eran, enteras o descremadas, o contenían 2% o 1% de grasas, o un alto contenido en grasas. Productos como la leche y la mantequilla posiblemente bajos en grasas fueron uno de los más consumidos. Por lo menos así lo reseñaron la mayoría de las participantes.
Además, en muchos casos se pudo determinar la cantidad de los productos bajos y altos en grasa que las participantes consumieron. Al final de dicho estudio, por lo menos unos 1.057 casos de cáncer de mama aparecieron en el transcurso del seguimiento del estudio. Asimismo, en muchos casos se determinó un mayor riesgo de morir de cáncer en aquellas mujeres que consumieron mayor cantidad de leche.
Aunque cabe resaltar que no se estableció relación entre productos de soja y en cáncer de mama en comparación con otros lácteos. Pero al compararse con otros productos lácteos la leche de vaca predomino en el aumento de riesgo de cáncer de mama. A pesar, de que los resultados variaron no se determinaron relaciones importantes en cuanto al yogurt y el queso.
Pero entre los productos lácteos la leche especialmente la de vaca es la que pone en riesgo tu salud. No obstante, se pudo comprobar que la leche de vaca puede suplantarse por otras leches alternativas. También, se comprobó que aquellas personas veganas experimentan menos cáncer de mama a diferencia de los no vegetarianos.

La leche produce cáncer de mama mito o verdad
El estudio realizado en sí no pudo determinar si el riesgo a padecer cáncer de mama aumenta por el consumo de leche entera o descremada. Pues tampoco se pudo determinar en muchos casos si el origen de la leche que consumieron las participantes era orgánico. Además, en productos lácteos como el yogurt y el queso se determinó que no tenían efectos protectores o adversos.
Esto con respecto al incremento del riesgo del cáncer de mama. A pesar, de que durante el estudio se determinaron otros factores ninguno afecto los resultados. Aun así, se cree que puede existir otro factor que pasa desapercibido que si tiene relación con el cáncer de mama. Se pretende determinar este en las próximas investigaciones que se vayan a realizar sobre el tema.
Siendo así, sigue el debate y los investigadores de dicho estudio han aclarado que deben seguir las investigaciones. De forma que, se pueda aclarar con mayor exactitud la relación entre la leche y el cáncer de mama.
La leche, el cáncer de mama y la controversia del estudio
Existe tanta controversia con respecto a los resultados del estudio por diferentes motivos. Para empezar las participantes debían recordar el consumo de leche y derivados lácteos de todo el año anterior. Lo cual se cree no muy probable a menos que llevaran un registro a detalle de su dieta diaria. Por ello, se cree que quizás las cantidades y el tipo de productos consumidos no sean concretos.
Por otro lado, a pesar de que se tomaron en cuenta otros factores de vida de las participantes, se sabe que el peso influye en los resultados. Es decir, el sobrepeso y la falta de ejercicios físicos son dos factores que también, influyen en los riesgos de padecer cáncer de mama. Por ello, aunque el estudio comprueba una relación entre la leche y los productos lácteos con el riesgo a padecer cáncer de mama, no lo justifica.
Es decir, no logra comprobar que el consumo de leche con alto contenido de grasa sea un factor principal para aumentar los riesgos de cáncer de mama. Por ello, es fundamental nuevos estudios que establezcan mejor el vínculo directo del consumo de leche con el cáncer de mama.
¿Qué leche debe tomar una persona con cáncer de mama?
Se sabe que la leche de vaca entre los beneficios que le aporta a tu organismo es la vitamina D y el calcio. Por ende, siempre se debe optar por alimentos que aporten el calcio y la vitamina D en tu dieta además, de la leche. Pues la leche no te aporta la cantidad que tu cuerpo requiere de estos nutrientes. Por lo cual, es importante que consumas más alimentos que puedan ofrecerte el valor nutricional que necesitas.
Además, de la leche de vaca, también, existen otros tipos de leche de origen vegetal que puedes consumir. Entre ellas se encuentran la soya, la de arroz, la de almendras, la de avena, la de cáñamo entre otras. Sin embargo, aunque consumas leche de vaca en cantidades moderadas se recomienda que el origen de la misma sea orgánico o ecológico y descremado.
De esta forma evitas los químicos y sustancias que suelen tener aquellas leches y productos lácteos que son fabricados industrialmente. Lo más importante es que la leche que consumas no tenga azúcar y sea lo más natural posible. Aunque la leche y el cáncer de mama tienen una relación que se está determinando, esto no quiere decir que la leche ocasione directamente la enfermedad.
Sin embargo, el origen y el estilo de vida de los animales influyen en la calidad de la leche y los productos que salen de estos. Por ello, se recomienda que tanto el consumo de leche y de productos lácteos, sean de animales que sean alimentados de pasto. Pues así evitas los pesticidas, herbicidas y demás químicos tóxicos que tienen los lácteos industriales
No obstante, antes de determinar eliminar o reducir un producto de tu dieta siempre es recomendable que lo consultes por un profesional. Pues estos son los que se encuentran calificados para eliminar o reducir el consumo de los alimentos. Cabe destacar, que las investigaciones aun no terminan y no concretan los resultados con respecto a la relación de la leche con el cáncer de mama.

Es decir, ¿Qué debes eliminar la leche de tu alimentación?
Aunque la leche de vaca te ofrece diversos nutrientes necesarios para tu organismo, cabe evaluar la posibilidad de reemplazarla con otras leches alternativas. Pues se estableció que la relación entre la leche de vaca y el cáncer de mama puede ser debido a las hormonas de las vacas. Ya que estas cuando están lactando a menudo es porque están embarazadas.
Por ende, el contenido de hormonas sexuales en la leche de vaca es lo que aumenta el riesgo de cáncer de mama. Es que el cáncer de mama en las mujeres es un tipo de cáncer que responde a las hormonas. Además, de la ingesta de leche otras proteínas animales están asociados al aumento de una hormona. Dicha hormona es la que se cree que fomenta algunos caracteres.
Esta hormona presenta un factor de crecimiento parecido a la insulina-1 o IGF-1. Sin embargo, los estudios aun no terminan, después de este reciente hallazgo se sigue estudiando más acerca del tema. Con ello se busca precisar y avalar con resultados más concretos este estudio que podría ayudar a prevenir y salvar vidas en un futuro.
A pesar de que la leche de vaca tiene muchos beneficios para tu salud, el investigador sugiere que la misma debe ser equilibrada. De manera que, se tomen en cuenta aquellos posibles efectos que no son útiles. Asimismo, recomienda que existan alternativas como las leches de origen vegetal. No obstante, se debe tomar en cuenta el consumo de alimentos que aporten los nutrientes que aporta la leche.
Se espera más adelante nuevos avances investigación que apunten a la estrecha relación de la leche con el cáncer de mama. O que aclare cuál es el factor en común que participa en el aumento del desarrollo de cáncer de mama. Además, de tener en cuenta antecedentes familiares, y en general aquella población que es de riesgo.
No hay una clara prevención para el cáncer de mama o de cualquier otra índole. Pero es recomendable tener hábitos saludables y llevar una vida sana. Una alimentación que sea balanceada, equilibrada y que combine bien los alimentos. Además, de realizar ejercicios y actividades físicas varias veces a la semana, con una hidratación adecuada y teniendo una buena higiene del sueño y el descanso.
