Los edulcorantes artificiales, un peligro para la salud

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Los edulcorantes artificiales, un peligro para la salud

Existen dos tipos de edulcorantes, los nutritivos como son los azúcares refinados, la lactosa, el jarabe de maíz, el sorbitol y el manitol, y los no nutritivos, que son los artificiales o químicos, como son la sacarina o el aspartamo y cuyo aporte calórico es cero.

La sacarina es hasta 500 veces más dulce que el azúcar, y su consumo excesivo tiene efectos laxantes, se utiliza en bebidas, chicles, caramelos… y un gran número de personas la toman a diario con el café. El aspartamo, o código E-951, es hasta 200 veces más dulce que el azúcar y está ampliamente expandido, muy utilizado no solo en refrescos sino que está presente en más de 6.000 alimentos. El uso de edulcorantes artificiales es tan elevado que el consumo mínimo que marca la OMS es fácil sobrepasarlo. El aspartamo, al igual que la sacarina se le vinculó con enfermedades como el cáncer sin estar del todo verificado, pero de lo que no hay duda es que ambos son realmente perjudiciales.

Y es que los últimos estudios revelan que los edulcorantes artificiales no son tan beneficiosos para la salud como se creía hace unos años. La falta de calorías de estos endulzantes químicos impulsó la creencia popular de que eran alimentos “sanos”, se les vinculaba a una buena salud ya que ayudan a evitar el sobrepeso, por estar exentos de calorías, pero la ciencia ha demostrado todo lo contrario, pues el consumo frecuente de estos edulcorantes están asociados a problemas de salud como la obesidad, la diabetes tipo 2, las enfermedades cardiovasculares y el síndrome metabólico. Los estudios realizados en personas demuestran que ingerir tan solo una de estas bebidas al día aumenta de manera elevada el riesgo de sufrir estas patologías.

Según la investigadora Susan E. Swithers, junto con el estudio de la Universidad de Purdue (Indiana, EEUU), los edulcorantes artificiales podrían causar problemas de metabolismo, cardíacos y de hipertensión e, incluso, producir el temido efecto rebote de ganancia de peso, ya que el “engaño” que se le hace al organismo al ingerir una bebida o alimento tan dulce pero sin aporte de glucosa hace que el metabolismo sufra un desajuste y como consecuencia el cerebro no consigue dar la orden de satisfacción por la ingesta de dulce, lo que conlleva a seguir con el consumo excesivo de comidas ricas en calorías y azúcares.

3 Comentarios
  • Vitaminas
    Posted at 10:05h, 18 enero Responder

    Los adulcurantes siempre me han parecido que ocultaban algo… yo prefiero una cucharadita de miel siempre. que más natural es…
    felicitaciones por el blog

  • Vitaminas
    Posted at 10:06h, 18 enero Responder

    genial blog!

    • Edgar Barrionuevo
      Posted at 13:02h, 29 agosto Responder

      Gracias! Un saludo

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